Discurso del señor Viceministro de Trabajo y Previsión Social en la 98 Asamblea de la OIT.
Sede: Ginebra
Fecha: 13 de junio de 2009.
Es un honor dirigirme a ustedes, en nombre del nuevo gobierno del Señor Presidente Mauricio Funes y de nuestro Vicepresidente Salvador Sanchez Ceren. Transmito este saludo en nombre de ellos y del Pueblo Salvadoreño, saludo cargado de esperanza, unidad y solidaridad en tiempos difíciles de la historia de nuestros pueblos.
Hace diecisiete días, en el acto de traspaso de gobierno; nuestro país, El Salvador, abrió una nueva página en su historia, para escribir un capítulo de cambios y arribar a un camino nuevo, que tiene como base la inclusión social, la ampliación de las oportunidades, la valoración de la producción y el trabajo, el fortalecimiento de sus instituciones y la garantía de las libertades.
Quiero decir que suscribamos la memoria del Director General y estamos concientes de que estos retos que apenas iniciamos los tendremos que afrontar y superar en medio de una crisis económica, dada por la combinación de factores estructurales internos, como de factores propios del actual ciclo internacional. estamos convencidos que debemos fortalecer nuestra confianza, creatividad, energía y dedicación para transformar este entorno de crisis en una oportunidad de alcance global.
Estamos convencidos que este importante espacio internacional, de debate y propuesta, debe permitirnos enfocar nuestro pleno interés en los grandes retos y objetivos que contribuyan a resguardar el empleo existente, a generar nuevas fuentes de trabajo decente, a proteger a los sectores poblacionales más vulnerables y a impulsar políticas de estado que garanticen la justicia social, principalmente para la niñez, la juventud y la mujer.
Por supuesto, no solo debemos enfocar nuestro trabajo en la reconstrucción social, económica o institucional de nuestros países.
Esta generación de líderes y liderezas debemos apostarle también a una reconstrucción moral y de valores de nuestros pueblos, que nos de la oportunidad de transitar por una ruta que tenga como principal prioridad a la persona, y que nos permita disminuir las desigualdades, y sobre todo revitalizar a nuestro mayor capital que es nuestra gente.
Sé que ésta es una tarea que no alcanzaremos si trabajamos de manera individual, ésta es una lucha y una batalla que no se vence aisladamente, por eso el gran reto que tenemos por delante se concreta en la posibilidad de articular, de sumar, de unir, de juntar fuerzas y capacidades para alcanzar nuestras metas.
Cada país y cada uno de los líderes presentes, todos ustedes, amigos y amigas tenemos ese reto.
En esta jornada, durante este encuentro debemos ser impulsores de la unidad, de la hermandad y de la articulación, solo así venceremos nuestros mayores desafíos.
En nombre de El Salvador, tierra de nuestro Obispo Mártir Monseñor Romero y en nombre de este nuevo Gobierno, manifestamos nuestro renovado entusiasmo para ser articuladores del cambio, que esta conferencia internacional representa en el marco de 90 aniversario de la OIT.
Muchas Gracias y que Dios les Bendiga